miércoles, 25 de abril de 2012

RAUL GARDUÑO:


Misteriosa y ardientemente mía
La soledad de tu cuerpo se tiende a mi lado para inaurar la vida
Y no dejas de pasar con tus racimos de sangre
Lúcida y desnuda,
Desnuda hermosamente
Ofuscada como la vela de un barco en el aire.
Rotunda,
Así la imagen del mundo sólo es una sonrisa a tus pies.

Conoces el remolino que hay en nuestros corazones,
Un remolino profundo
Algo así como un vacío que va sumando nuestras abundancias,
La forma de la abundancia que eres tú, quitandote la ropa con mis manos,
Diciendome una palabra de la vida,
una palabra oscura y silenciosa ,
indecible,
como a ciertas horas el corazón.

Todo es una selva en guerra
Un hundirse en la delicia,
Ya no saber nada,
Ya no ignorar nada.
La lujuria vaga en nuestros cuerpos
La lujuria es una campana despertando en tu boca.
Todo es el mar, todo es la tierra.
La elegancia con que el sol entra en el cuarto
como si no supiera nada,
Los recuerdos, los recuerdos.