lunes, 9 de mayo de 2011

La búsqueda.


Celina tenía catorce años, coloreaba sus párpados de  azul intenso, para que no pensaran que pecaba de inocente. Tenía a cronos en su contra pero sólo necesitaba un poco de rímel y una expresión seria para disimular.
Llevaba siempre un bolso de tela a todas partes, a pesar del enfado de su madre, la acompañaba al parque, al colegio, al café. Abría la cremallera despacio y extraía de su interior un ejemplar de Rimbaud, una temporada en el infierno,  volvía a releer las páginas gastadas. Miraba de vez en cuando las manos de quienes pasaban a su lado, encontraba llaves, teléfonos móviles o algún reproductor de música pero nunca un objeto mágico.
Era temprano, había hecho novillos. Entonces la vio, ahí estaban los pantalones empolvados, los zapatos sucios. Siempre había pensado que sería un chico alto el que aparecería. Pero ahí estaba ella, sosteniendo el libro como una flor de loto. Camino hacía allí sacando pecho, conteniendo el aire, flotando. Su rostro se ilumino al leer el título de cerca, Baudelaire, las flores del mal aguardaban impacientes y fébriles, misteriosas, plagadas de albatros y de sombras.

1 comentario:

  1. Heyy!! Estimada Amiga de Blog!
    Me doy el placer y el agrado de otorgarte el premio primavera!
    con mucho amor de mi humilde corazón
    Para mas información solo revisa mi bloG!

    - Muchos besitoos y coordiales saludos!!

    - Orquídea negra! - Una flor en el desierto!!


    PD: QUEE RELATO! Me llego a templarr los huesos de un calor intenso que de pronto se tornoo en un apaciblee y suave aroma... Bendiciones nena...

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